23 de junio de 2010

Parque Nacional El Imposible

Tras varios intentos de ir al Imposible, finalmente fue posible; nos ha hecho buen tiempo y hemos podido disfrutar de la naturaleza en estado pleno, "el último reducto" de El Salvador. Este parque nacional, que fue un paso de comercio cafetero y cuyo nombre viene por un desfiladero de paso estrecho que había que pasar para trasladar la mercancía, dio muerte a muchos hombres y a sus mulas. Actualmente quedan en él dos parejas de puma, que morirán en los próximos años y se extinguirá este bonito animal en este pequeño país tan deforestado por las malas manos que lo han manejado durante muchos años. Se trata de un bosque tropical bien conservado y bien protegido, que lamentablemente ha quedado muy reducido y su área es minúscula, es casi una colección de especies endémicas que desaparecerán; una pena, maravillosamente bonito, pero una pena. Cuando uno se para a pensar en el teritorio que deberían ocupar este tipo de bosques en el país y lo único que ve son monocultivos de caña de azúcar, se te cae el alma a los pies.

Alquilamos una cabañita en San Miguelito, uno de los pueblos aledaños e hicimos dos excursiones al parque, sábado y domingo; vimos unos petrograbados de años inmemoriales, escuchamos un sinfín de aves, nos bañamos en ríos frescos, vimos helechos arborescentes, sudamos a chorros y disfrutamos del paisaje, y prácticamente todo el camino sin cruzarnos con nadie. Espectacular.





















16 de junio de 2010

La ruta de las flores

Existe un departamento llamado Ahuachapán, y en su región norte hay una serie de pueblitos de ensueño perfectamente situados entre las montañas, donde uno respira aire puro y se olvida de que existe San Salvador. Este fin de semana estuve allí con Brenda, paseando y conociendo. Casitas de colores con techos de teja, dibujos en las paredes y gente amable y sonriente que te saluda al pasar. La ruta la hicimos en autobús, dos asientos corridos a cada lado del pasillo y el conductor gritaba "topense hacia el lado, tres y dos, tres y dos!!". Finalmente llegamos hasta Juayua, donde almorzamos en la feria de gastronomía que montan los fines de semana, bebimos chicha artesanal y horchata de maní. Compramos algunas artesanías y salimos para Ataco, donde nos quedamos a dormir, un pueblito decorado al máximo con dibujos que narran historias, y aunque el cielo se tapó y empezó a pringar, como dicen acá, pudimos disfrutarlo con unos paseos mojados y una cena a base de la mejor sopa de tomate que jamás probé, una maravilla. Al día siguiente visitamos Tacuba y Apaneca, pueblos cafeteros por excelencia, cuyos cerros son cuadriculados, como podrán ver en la fotografía adjunta. Ese mismo domingo fuimos a cenar en familia los de la casa porque Anita, nuestra compañera italiana ya se marchó hoy en la mañana...ahora somos solo Massimo y yo, que pasamos las horas jugando a las damas chinas.


























11 de junio de 2010

Día del medio ambiente

El viernes pasado, junto con la UNES, hicimos una marcha protesta desde una de las plazas más emblemáticas de San Salvador (La Plaza Barrios) hasta la casa presidencial, para reclamar por todos los problemas medioambientales evitables que existen en el país. En la caminata pasamos por varios lugares bellos y por algunos no tan bellos, aproveché para visitar el muro de los desaparecidos en el parque Cuscatlan; un muro interminable con los nombres de los desaparecidos y asesinados durante la guerra salvadoreña que se prolongó doce años. Da rabia mirarlos y pensar en todas las familias que quedaron separadas. Aunque el día comenzó con lluvias, terminó con mucho sol y casi me da una insolación, aún tengo restos de piel pelada en la frente...




























Añado una foto de lo que bebemos día tras día y del famoso e internacional "compro oro" y de regalo la canción de "Sombrero Azul"