15 de febrero de 2011

Entre bosques nebulosos, trifinios y quetzales

Este fin de semana fuimos al parque nacional de Montecristo, junto con El Imposible, las dos únicas zonas protegidas eficazmente de El Salvador. Hay que solicitar permiso al ministerio de medioambiente para poder acceder al lugar, aunque es curioso como el área recreativa se llena de domingueros los domingos, valga la redundancia, que nunca llegan a adentrarse en los atractivos senderos que posee este parque. 

Con acceso únicamente desde la zona salvatrucha, el cerro trifinio es la frontera entre Guatemala, Honduras y El Salvador. La subida hasta la cima es bastante sencilla, con un agradable paseo entre helechos arborescentes, orquídeas, musgos, lianas y otros tantos seres vegetales. Un bosque húmedo tropical repleto de biodiversidad, donde, secretamente, se esconden las últimas especies animales importantes de este país. Nos cuentan que a menudo se ven quetzales, se escuchan los rugidos del puma y habita el peculiar micoleón. 

Hay otras rutas menos importantes, con acceso a miradores y puentes colgantes. Mucho bosque de inmensos cipreses que se mecen con el viento y crujen pareciendo decir algo. Un lugar mágico donde los haya, perdido en el corazón de centroamérica que parece gritar y suplicar que le dejen vivir. A ritmo de cuma, y quemas agrícolas, su existencia se ve cada vez más amenazada.  

En el lugar de ocio y recreación donde se estaciona el vehículo se puede acampar o alquilar cabañas (sin electricidad pero con cocina), hay espacios habilitados para hacer barbacoas y está prohibido el acceso con bebidas alcohólicas. 





































Y bueno, teniendo en cuenta la falta de información sobre precios del parque, dejo aquí la foto de la "tabla de precios del parque nacional montecristo" que a alguien le será de gran utilidad cuando busque por internet. 






4 comentarios:

Nieves R dijo...

Me encantan las fotos que has colgado en esta entrada, viendolas parece que también estuvieramos nosotros allí viviendolo todo.

Por cierto, quiero aprovechar para presentarte a mi nuevo blog, que es de fotografia y por si en algún pequeño ratillo libre (¡aunque seguro que no tienes muchos!) le quieres echar un vistacillo, se llama SNAPPING LIFE y el enlace es: http://snapping-life.blogspot.com

Un abrazo y que sigas contándonos todo y dejándonos fotos tan estupendas como estas de hoy,

Ana dijo...

Qué impresionante el campo de lirios!!
Acostumbrada a verlos de uno en uno en floristerias...

Muah!

Yo... golondrina dijo...

La foto de las calas me mató...

Qué increíble es la naturaleza. De vez en cuando vale la pena internarse en lugares llenos de "cosas" que el hombre jamás podrá reproducir o crear... maravilloso sergio... para variar...

Anónimo dijo...

te quiero!