28 de febrero de 2011

Copán, ruinas y dieciocho conejos

El viaje relámpago de este fin de semana ha sido del todo improvisado, me llamaron el viernes y me dijeron "hay un espacio en un carro camino a Copán, te animas?" y claro, no pude decir que no. En cinco horas nos plantamos en el pueblo de Copán Ruinas, tras pasar la frontera El Salvador-Guatemala y Guatemala-Honduras.

El pueblo es pequeñito, con su placita, su iglesia y MUCHA tranquilidad. Los paseos por el pueblo a la noche han sido algo de agradecer. Pero el atractivo del lugar son las ruinas mayas que se encuentran a 10 minutos caminando. No son enormes, pero tienen muchas estelas bien conservadas, unos relieves preciosos a todo detalle. Además se pueden visitar por debajo y ver los templos que hay enterrados debajo de los que se ven desde fuera. Allí reinó 18 Conejo, que fue el decimotercer gobernante de la ciudad y está lleno de tallados con su imagen. Se puede ver en la foto a Susana haciendo el conejo al lado de 18 Conejo.































El domingo subimos por un caminito hasta los sapos, un lugar relacionado con la fertilidad donde iban las mujeres a dar a luz. Es pequeñito, con unos sapos entre otras figuras. Por la misma senda se llega hasta la comunidad La Pintada, donde vive un grupo chortí, donde los niños y niñas se dedican a hacer muñequitas de maíz tintadas de colores.















25 de febrero de 2011

Autobanco

Es algo a lo que ya estamos acostumbrados los que paseamos por Centroamérica, pero para mis amigos españoles no deja de ser una curiosidad. Un divertido método de hacer todas tus operaciones bancarias desde el carro por un sistema de tubos al más puro estilo Futurama.





22 de febrero de 2011

Comayagua y sus balnearios artificiales

El jueves y el viernes se realizaron unas jornadas sobre cambio climático en Siguatepeque, Honduras, y para allá que me llevaron en un microbusito, porque me tocó hacer una presentación en el evento. Pasamos dos días muy entretenidos, ya que, además de lo interesante del acto, por las noches siempre caían unos flor de caña para fomentar la plática y amistad entre los participantes. Tanto fue así, que decidí quedarme hasta el domingo, visitando una pequeña ciudad colonial llamada Comayagua junto con mis compañeras de Progressio Honduras. 





















El sábado en la mañana teníamos idea de subir al parque nacional Montaña de Comayagua, pero se nos escapó el bus y ya no había modo de ir y volver en el mismo día. Finalmente y leyendo la guía, descubrimos que en los alrededores había bastantes balnearios, y agarramos un taxi para que nos llevase a uno de ellos. Cual fue nuestra sorpresa al llegar, que a lo que llaman "balnearios" en realidad son unos "aquópolis" horteras, pero ni modo... ya estábamos allí, así que nos dimos un chapuzón y almorzamos tranquilamente. Después, para Tegucigalpa, donde a las 5:30 de la mañana me esperó el bus de regreso para mi San Salvador querido.






Lo peor del "balneario" fue ver los pobres animales encarcelados que tenían...