15 de noviembre de 2012

Serengueti, inmenso y masai

Lo que uno se espera la primera vez que llega a un parque nacional africano es encontrarse las infinitas llanuras del Serengueti. Es lo que hemos mamado y visto por la tele desde que existe La 2 de TVE. De sobra es sabido que allí se inventaron las siestas, y como muestra un botón; dos masai echandose la susodicha plácidamente después de haber estado observando una migración masiva de ñus mientras eran atacados por voraces cocodrilos. O eso, o estaban muertos y no les ayudamos... 


En fin, que el parque es precioso, con unas acacias de película (o documental) y unas extensiones de llanura excelentes para contemplar las mejores puestas de sol de tu vida. Sin embargo, conlleva el gran problema de la masificación turística; miles de coches de la misma marca, con el mismo formato y con diferente pegatina de diferentes agencias turísticas. Fijándose en los coches es fácil averiguar dónde hay un león tumbado (no sé cómo han podido sobrevivir a tantos años de evolución si nacen tetraplégicos...), o un leopardo casi imperceptible o un hipopótamo esparciendo sus excrementos...




Hasta el momento, había aprendido que para ver animales en los parques, hay que salir de madrugada o al anochecer, que es cuando existe la actividad. El resto del día, teóricamente están inactivos. Pero aquí es diferente, a cualquier hora hay animales aunque haga un sol do caralho. Así que por ese lado muy bien, porque puedes aprovechar todo el día para verles, aunque el comportamiento que observes será un poco truncado por toda la influencia humana. 




elefantes echándose la siesta



como las personas, a veces están cabreados
y otras veces son muy simpáticos


decidme que veis el leopardo, que no me lo he inventado

También, en los alrededores del parque hay unas poblaciones masai de obligada visita si vas en uno de los múltiples landcruisier descapotables. La visita incluye: Saltos, cantos guturales, visita a una casa tradicional, coger niños en brazos, visitar la escuela y hacer todas las fotos que quieras. Si no compras una artesanía de bolitas no te quedarás satisfecho con la visita. En definitiva, un chollazo étnico que no te puedes perder. Nosotros hicimos lo propio y tenemos miles de fotos con masais, saltamos, cantamos con ellos y nos lo pasamos chachipiruli en su comunidad. 




El mejor momento fue la suerte de encontrarnos con un grupo de leonas que llevaban a sus crias a beber. Estuvimos disfrutando de ese momento bastante tiempo; esto fue de lo más bonito del viaje.







Y para descansar, qué mejor que aprovechar que uno viaja con sus padres y que su madre es una máquina encontrando oportunidades. Gracias a ella, los cuatro pudimos disfrutar de esta maravillosa piscina integrada en mitad del parque Serengueti. Impresionante.



PD: se me olvidaba añadir que pisé Olduvai. La cuna de la humanidad.

6 comentarios:

Ana dijo...

Yo no se leer a los gatos, pero esos cachorritos de leopn son preciosoos!!
Que suerte poder ver leopardos a través de tus fotos... si lo pienso muy fuerte ese leopardo estaba camuflado en el árbol salchicha de South Luangwa y ahora es como si lo hubiera visto.

Brutal la caravana de 4x4s!!

Ana...

Anónimo dijo...

SEEEEEEEER!!!!DIOS HAS ESTADO EN OLDUVAI????qué grande mocete!!!!cuatro años de carrera de historia soñando en buscar un "Choppin tool"(tranquilo,esto solo lo entienden los arqueologos!!Son las primeras piedras con un filo probocado por la acción humana).
Te odio muchisimo....
Un abrazote enorme GUAPETÓN!!!!
Miren

salvi dijo...

que leopardo? son imaginaciones tuyas...

Irene García dijo...

Qué envidia me da ves esta entrada! Una pasada! Tanto tiempo por el Kruger para ver un león herido a la vuelta...jajajaja

Cris dijo...

no sé si me das envidia o te odio con todo mi "ser" jejejeje que no!!!que pasada de viaje niño espero que lo disfrutaras, por cierto tu padre es igualito a vos jejejeje

ANRAFERA dijo...

Impecable reportaje fotográfico. Gracias por acercarnos estos maravillosos lugares.
Saludos.
Ramón