21 de diciembre de 2014

Quelimane; bicicletas, ruinas y boa gente

Últimamente estoy que no paro. Trabajo, trabajo y más trabajo, pero entretenido; es lo bueno de hacer lo que te gusta! 

En uno de los proyectos en los que participo desde la universidad, he tenido que visitar la bella ciudad de Quelimane (provincia de Zambezia), donde colaboro para la restauración del manglar que rodea toda la ciudad. 

Hace años, Quelimane era sinónimo de cocoteros, era la capital del imperio del coco; sin embargo, en los últimos años, debido al amarillamiento letal del cocotero, la producción se ha visto tan mermada, que muchas empresas se han ido, y consecuentemente, miles de personas se han quedado sin trabajo, desplazándose así, desde los campos de cultivo hasta la ciudad. 

Esta ciudad, como ya he dicho antes, está rodeada de manglar; es una zona inundable y no hay suficiente espacio para todos; sin embargo, la solución encontrada por muchos consiste en pelar el manglar, crear montañitas de arena y construir su casa encima, formándose así grandes extensiones de pequeñas islas con viviendas encima. Hay barrios enteros invadiendo el manglar, lo que les hace muy vulnerables ante cualquier cambio que pueda existir en el nivel del mar.

Por otro lado, la ciudad es preciosa, con una mezcla entre edificios coloniales en ruinas, resquicios de modernez post-intependencia con toques arquitectónicos de influencia soviética y redundancias indias; lo que convierte este lugar en una miscelánea muy interesante. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

Gente simpática que habla portugués te saluda por las calles, y millones de mosquitos te esperan escondidos en cualquier lado para chuparte la sangre calentita después de caminar todo el día bajo un sol abrasador. Aunque también tienes la opción de usar el taxi bicicleta, que es el medio de desplazamiento más común de la ciudad, que es completamente plana.

Subo algunas fotos que dan una pequeña impresión de la ciudad y añado también unas fotos de las montañas que se pueden ver desde el avión cuando se pasa por la provincia de Nampula.












La típica escavadora hundida en el lodo






En pleno centro de la ciudad hay araucarias plagadas de murciélagos!





1 comentario:

Alfonso Herrera Bachiller dijo...

Maravillosas las fotos y los textos, como siempre, crack!