18 de septiembre de 2015

Quito, despacito y en pedacitos

Pasaron casi tres meses y aún no había paseado por el centro de Quito durante el día. Pero como he decidido tomármelo con calma, tampoco me preocupaba mucho. 

Finalmente tuve la oportunidad de aprovechar un día soleado de Junio y echarme a andar por estas bonitas calles. Cuando admiras esta belleza colonial entiendes por qué este centro histórico tiene la categoría Patrimonio de la Humanidad. 

Sus intrincadas callejuelas llenas de gente, sus bulliciosas avenidas repletas de vehículos y sus vendedores ambulantes anunciando a voz en cuello lo que venden, recuerda bastante a cualquier otro centro de capital de Sudamérica o Centroamérica, sin embargo tiene algo especial; prácticamente ninguna suciedad en el suelo, las calles bien terminadas, con farolas, papeleras y cuidados detalles, sorprenden a cualquiera que tenga la más mínima experiencia viajera latinoamericana. 

Las plazas de San Francisco y la plaza Grande son espectaculares, rodeadas de iglesias bien decoradas en su interior, bañadas en pan de oro y llenas de pinturas y estatuas que ya son reliquias por su antigüedad. Entre los lugares que más me llamaron la atención, estuvo el palacio de Carondelet, palacio presidencial hermoso por dentro y por fuera, con sus lanceros en la puerta, quietos al más puro estilo inglés, que alberga todos los regalos que ha recibido el presidente a lo largo de su mandato y los cuadros de todos y cada uno de los presidentes de la república. 

En lo alto del cerro Panecillo se encuentra la virgen de nombre homónimo, compuesta por 7000 piezas, con alas relucientes, subida sobre una luna y con una cadena en sus manos apresando a una serpiente. Fue instalada en los años 70, y pasa vigilando incansablemente esta alargada y encantadora ciudad. 





Plaza Grande / de la Independencia 

Iglesia del Sagrario 

Aprovechando la visita del Papa Francisco, muchas personas pudieron comprarse el Kit Papal por tan solo 5$, un chollazo 

Plaza de San Francisco 




Aquí sobran huevos 

Palacio de Carondelet 
Plaza Grande